Quién fue Edward Bach: biografía completa del creador de las flores

Si alguna vez usaste o escuchaste hablar de las flores de Bach, seguro te preguntaste quién estaba detrás de todo esto. Edward Bach fue un médico inglés que tenía una carrera más que próspera y, sin embargo, decidió dejarla casi entera para buscar en la naturaleza una forma más simple de cuidar la salud. En esta nota te contamos su historia completa, sin vueltas.

Un médico fuera de lo común

Edward Bach nació el 24 de septiembre de 1886 en Moseley, un pueblo cerca de Birmingham, Inglaterra. Era de ascendencia galesa, aunque nunca nació en Gales como a veces se dice por ahí. Desde chico le llamaba la atención el sufrimiento de la gente, y eso lo empujó a estudiar medicina. Se recibió en el University College Hospital de Londres en 1912 y, dos años después, obtuvo el Diploma de Salud Pública (DPH) en Cambridge.

No era un médico cualquiera. Tenía una mirada muy propia: le interesaba más la persona que la enfermedad. Esa actitud, que hoy nos suena natural, en su época lo hacía bastante distinto al resto.

De la bacteriología a las flores

Durante años trabajó en bacteriología e inmunología. Investigando la flora intestinal y su relación con enfermedades crónicas, desarrolló los famosos siete "nosodes intestinales de Bach", que tuvieron buena reputación en el ambiente médico. Pasó por el University College Hospital, el National Temperance Hospital y el Royal London Homeopathic Hospital, donde reformuló sus nosodes siguiendo la homeopatía, muy influido por Samuel Hahnemann.

Pero algo no lo terminaba de cerrar. Sentía que tratar el cuerpo no alcanzaba si no se atendía lo emocional. Esa intuición fue la semilla de todo lo que vino después.

El gran giro de 1930

En 1930 tomó una decisión que muchos consideraron una locura: cerró su consulta en Londres, que le daba muy buen dinero, y se fue a buscar remedios a la naturaleza. Primero se mudó a Gales y después recorrió el campo inglés observando plantas y flores. Las primeras tres esencias que descubrió fueron Impatiens (Impaciencia), Mimulus (Mímulo) y Clematis (Clemátide).

Estaba convencido de que la cura para los estados emocionales estaba en plantas silvestres, y que cualquiera tenía que poder usarla sin necesidad de ser médico.

Un sistema completo de 38 remedios

Con el tiempo armó un sistema completo de 38 esencias florales, que terminó de completar en 1936, el mismo año de su muerte. Las agrupó en siete grupos emocionales: miedo, incertidumbre, falta de interés en el presente, soledad, hipersensibilidad, desaliento y preocupación por los demás. Para él, la enfermedad nacía del conflicto entre el alma (nuestro propósito) y la personalidad; sanar las emociones era restaurar esa armonía.

Su casa, Mount Vernon, en Sotwell, sigue siendo hoy el corazón del legado: ahí funciona el Bach Centre.

P: ¿Edward Bach era médico de verdad?
R: Sí, se graduó de médico en Londres en 1912 y trabajó muchos años en bacteriología e inmunología antes de dedicarse a las flores.

P: ¿Por qué dejó la medicina convencional?
R: Porque creía que las emociones eran la raíz de muchas enfermedades y que la naturaleza ofrecía remedios más simples y al alcance de todos.

P: ¿Cuántas flores de Bach creó?
R: En total desarrolló 38 esencias florales, que completó en 1936.